WTTC presenta informe: Repensando los productos plásticos de un solo uso en viajes y turismo
Este informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés), fue elaborado en nombre del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), aborda los importantes impactos ambientales de los plásticos de un solo uso (SUPP) en el sector de viajes y turismo. Destaca la urgencia de la situación desde el inicio de la COVID-19 e identifica los principales focos de contaminación por plásticos. Además de ofrecer recomendaciones estratégicas a las partes interesadas, el informe aboga por la reducción de los SUPP, la promoción de alternativas reutilizables y el fortalecimiento de la colaboración en todo el sector para adoptar los principios de la economía circular.
En ese sentido y como preámbulo de este informe, Sheila Aggarwal-Khan, Director de la División de Economía del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y Darrell Wade, Vicepresidente de Sostenibilidad, WTTC indican los siguiente:
La comodidad, la funcionalidad y los bajos precios de los productos plásticos, incluidos los productos de plástico de un solo uso (PPU), los han convertido en una parte esencial de la economía global. Sin embargo, el sistema económico lineal imperante, basado en el plástico, ha convertido a los PPU en uno de los desafíos ambientales más acuciantes de nuestros días.
Cada año, entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos del mundo. Las tormentas, la lluvia y la actividad humana han llevado la contaminación plástica a todos los rincones de nuestro planeta, incluyendo áreas silvestres remotas y parques naturales, dañando a los animales y afectando la salud humana. El sector de los viajes y el turismo también puede verse afectado negativamente, ya que el elemento más esencial de un destino, es decir, su atractivo, se ve socavado por la contaminación de los PPU, lo que a su vez puede afectar el número de visitantes, así como los empleos y los medios de vida que dependen del sector.
La llegada de la COVID-19 y la consiguiente proliferación de SUPP han acentuado la urgencia de este problema. Sin embargo, la pandemia también nos ha brindado una oportunidad única para reflexionar sobre los cambios necesarios para reconstruir un futuro más verde y asegurar un futuro sostenible.
El sector de viajes y turismo desempeña un papel fundamental a la hora de abordar la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, y de hacer realidad la circularidad en el uso de plásticos. Esto implica reducir la demanda de productos plásticos reutilizables, desincentivar su uso no esencial y promover alternativas reutilizables. Sin embargo, lograr esta transición requerirá un cambio de mentalidad y una amplia colaboración en toda la cadena de valor del sector. Los cambios operativos y las innovaciones implementadas por el sector privado deben ir acompañados de una inversión pública adecuada en innovación en todas las etapas de la cadena de valor y en infraestructura para la gestión de residuos, un entorno político propicio y la concienciación de los consumidores.
Para avanzar en este importante tema, el PNUMA y el WTTC unieron fuerzas para investigar cómo las partes interesadas en el sector turístico pueden fortalecer su colaboración para combatir la contaminación causada por las SUPP. En este contexto, este informe constituye un primer paso para mapear las SUPP en toda la cadena de valor del sector, identificando focos de fugas ambientales y brindando recomendaciones prácticas y estratégicas a empresas, legisladores y otros actores de la cadena de valor. Este informe busca ayudarlos a tomar medidas colectivas para implementar acciones y políticas coordinadas que impulsen la transición hacia modelos de reducción y reutilización, en consonancia con los principios de circularidad y las infraestructuras de gestión de residuos actuales y futuras.
En definitiva, la urgencia y la necesidad de reducir el uso de SUPP problemáticos e innecesarios son ampliamente reconocidas; pero incluso las mejores intenciones pueden verse frustradas por la enorme complejidad del desafío y la falta de coordinación. Por ello, hacemos un llamamiento a todos los actores del sector de viajes y turismo, desde empresas y expertos hasta gobiernos y comunidades locales, para que se unan para abordar este desafío multifacético. Solo así podremos garantizar un cambio significativo y duradero en este tema a lo largo de la cadena de valor de viajes y turismo.
Resumen Ejecutivo
En este contexto, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) llevaron a cabo una investigación para comprender mejor la contribución específica del sector a las SUPP y cómo los actores del sector pueden, y están ya, reducir el impacto ambiental que estas generan. Este informe destaca algunos de los desafíos clave que aún deben abordarse para contribuir a un futuro más sostenible, incluyendo el impacto de las medidas de prevención de la COVID-19 en los objetivos de sostenibilidad. También presenta estudios de casos prácticos seleccionados donde las SUPP se han eliminado progresivamente con éxito.
Dado que aproximadamente el 90 % del plástico oceánico proviene de fuentes terrestres (WasteAid, 2020) y el daño anual de los plásticos a los ecosistemas marinos asciende a US$13,000 millones al año (PNUMA, 2014), es fundamental abordar de forma proactiva el desafío de los plásticos en el ecosistema de los viajes y el turismo. A través de un análisis de los puntos críticos de los SUPP específicos del sector, este informe identificó que las botellas de agua, los artículos de aseo desechables, las bolsas de plástico y las bolsas de basura, los envases de alimentos y los vasos son los cinco SUPP más contaminantes.
Estos son artículos adquiridos directamente por las empresas turísticas y ofrecidos a sus huéspedes y consumidores. También se identificaron otras fuentes de contaminación plástica que generan impactos significativos en el destino, incluso si no son adquiridas directamente por las empresas turísticas, en particular las colillas de cigarrillos, las toallitas húmedas, los productos sanitarios, las redes de pesca, los plásticos agrícolas y la abrasión de los neumáticos. Desde la perspectiva del destino, se descubrió que las fugas se producen con mayor probabilidad como resultado de instalaciones de residuos mal gestionadas.
Recomendaciones para Empresas Turísticas y Responsables de Políticas
Dada la contribución del sector de viajes y turismo a la contaminación por plásticos, si bien en distintos grados, es fundamental que el sector conozca las fugas, los impactos, los puntos críticos y los puntos críticos ocultos para poder abordarlos. La cooperación público-privada y la priorización para gestionar y controlar el consumo inevitable de productos plásticos desechables (PPU) y la gestión de residuos serán esenciales, especialmente porque ciertas regiones y países tendrán una mayor probabilidad de verse afectados por los PPU.
Las investigaciones insta a los líderes del sector privado a eliminar y reducir el consumo innecesario de PPU en lugar de sustituirlos por alternativas de un solo uso siempre que sea posible. Al mismo tiempo, los gobiernos deberán mejorar la infraestructura de gestión de residuos e introducir incentivos para cambiar los hábitos de consumidores, minoristas y fabricantes. Los gobiernos también deberán promulgar políticas sólidas que impulsen un modelo más circular de diseño, producción y uso de productos plásticos.
Tanto las empresas como los gobiernos deben financiar más investigación y desarrollo de materiales alternativos, concienciar a los consumidores, financiar la innovación, garantizar que los productos plásticos estén correctamente etiquetados y evaluar cuidadosamente las posibles soluciones, teniendo en cuenta la crisis actual.
Invitamos a leer el informe completo en el siguiente link:
Repensando los productos plásticos de un solo uso en viajes y turismo


















