CETDEL: “Más allá del circuito: El gran premio F1 de Madrid como referencia para el turismo deportivo dominicano”
Madrid ha tenido que esperar más de cuatro décadas para volver a albergar un Gran Premio de Fórmula 1. En 1981, cerca de 70.000 aficionados llenaron el circuito del Jarama y presenciaron la histórica y apretadísima victoria de Gilles Villeneuve. En 2026, la Fórmula 1 regresa a Madrid con una dimensión muy diferente: además de la competición deportiva, el Gran Premio constituye un gran acontecimiento turístico, económico, institucional y de ocio con capacidad para proyectar internacionalmente la ciudad.
Pero para la República Dominicana, la experiencia de Madrid tiene un interés adicional: su planificación y la colaboración entre organizadores, administraciones y empresas aportan referencias de gran utilidad que podemos observar y contrastar con nuestra propia experiencia, en momentos en que la República Dominicana avanza en el análisis y aprovechamiento del creciente potencial del turismo deportivo.
La dimensión mediática explica buena parte de su atractivo. Un Gran Premio de Fórmula 1 puede alcanzar una audiencia televisiva cercana a los 80 millones de espectadores, mientras que la repercusión acumulada del campeonato, incluyendo televisión, plataformas digitales y redes sociales, se sitúa en torno a 1.800 millones de personas. Esta exposición convierte a Madrid en escaparate internacional y ofrece una oportunidad para reforzar su posicionamiento como destino de turismo deportivo y de grandes eventos.
Pero el impacto esperado va mucho más allá de la imagen. Las previsiones manejadas para el Gran Premio apuntan a un impacto económico de 467 millones de euros y la generación de 8.850 empleos, además de unos 83 millones de euros en impuestos y cotizaciones sociales. A largo plazo, la apuesta por mantener la Fórmula 1 en Madrid durante diez años plantea un impacto acumulado que podría rondar los 4.500 millones de euros.

El visitante de Fórmula 1 consume ciudad
El turismo constituye una de las claves para entender estas cifras. Las estimaciones apuntan a unos 350.000 asistentes acumulados durante el fin de semana, con alrededor de 124.000 espectadores diarios. Una parte muy significativa llegará desde fuera de Madrid: aproximadamente 80.000 visitantes procederían de otras comunidades autónomas o del extranjero, de los cuales entre 40.000 y 45.000 serían internacionales. El gasto medio estimado de los espectadores extranjeros es de 950 euros, frente a los 600 euros de los nacionales.
Es precisamente este visitante el que multiplica el impacto del Gran Premio. No compra únicamente una entrada: necesita alojamiento, utiliza transporte, visita restaurantes, realiza compras y participa en la oferta cultural y de ocio de la ciudad.
De acuerdo con las estimaciones disponibles, la hostelería podría captar alrededor de 59 millones de euros, el transporte 22 millones y el comercio 18 millones. A estos sectores directamente relacionados con el visitante se suman otros vinculados a la organización y producción del evento, como la industria manufacturera, la construcción, las actividades profesionales o la información y las comunicaciones.

El efecto se extiende también a la economía nocturna. La Asociación de Empresarios de Ocio y Espectáculos de la Comunidad de Madrid, Noche Madrid, estima un impacto cercano a los 30 millones de euros. El conjunto del ocio podría incrementar su facturación alrededor de un 5% respecto a un fin de semana normal de septiembre, mientras que determinados establecimientos con una elevada presencia de turistas podrían registrar aumentos superiores al 30%.
Estos datos muestran por qué la Fórmula 1 debe analizarse como una experiencia turística integral. La carrera constituye el motivo del viaje, pero buena parte del impacto económico se produce fuera del circuito: hoteles, restaurantes, terrazas, discotecas, teatros, museos, comercios, taxis, VTC y transporte público forman parte de la experiencia del visitante.

FOTO: feverup.com
De la estimación al impacto real: la importancia de democratizar los datos
No obstante, el impacto económico real del Gran Premio de Madrid solo podremos conocerlo una vez concluya el evento, cuando sea posible contrastar las previsiones con los datos definitivos de asistencia, ocupación hotelera, gasto turístico, restauración, ocio, comercio, transporte y demás actividades vinculadas a su celebración.
Sin embargo, hay un aspecto que merece ser especialmente destacado: la disponibilidad y democratización de los datos antes de la celebración del Gran Premio. La información facilitada por los organizadores sobre la venta de entradas y la procedencia prevista de los asistentes, junto con los datos de reservas y expectativas aportados por hoteles, restaurantes, teatros, establecimientos de ocio, empresas de transporte y otros agentes económicos, ha permitido construir con antelación una estimación bastante aproximada de la dimensión económica que puede alcanzar el evento.
Esta colaboración entre organizadores, empresas, asociaciones sectoriales y administraciones constituye una buena práctica para el análisis del turismo deportivo. Disponer de información antes de que se celebre un gran acontecimiento permite anticipar sus efectos sobre la demanda turística, preparar los servicios necesarios, dimensionar la movilidad y la oferta de ocio y, sobre todo, establecer una referencia que posteriormente pueda compararse con los resultados reales.
Madrid ofrece, en este sentido, una experiencia de especial interés para otros destinos que aspiran a potenciar el turismo deportivo. Desde CETDEL consideramos que experiencias como la de Madrid aportan referencias de interés para continuar fortaleciendo en la República Dominicana la colaboración y apertura de datos entre organizadores de eventos, hoteles, restaurantes, empresas de ocio, compañías de transporte, administraciones y demás actores de la cadena de valor. Compartir información agregada permitirá realizar estimaciones previas cada vez más rigurosas sobre el impacto económico de los acontecimientos deportivos.
Porque medir el turismo deportivo no consiste únicamente en calcular lo que ocurrió después. El verdadero salto cualitativo consiste también en ser capaces de anticipar su impacto, prepararnos para aprovecharlo y, una vez celebrado el evento, medir los resultados y contrastarlos con las previsiones. Avanzar hacia ese modelo de conocimiento, transparencia y colaboración constituye uno de los principales objetivos de CETDEL.
POR: HUÁSCAR A. JIMÉNEZ, PHD
Director Ejecutivo. Centro de Estudios Turísticos y Desarrollo Local (CETDEL)


















